Alimentos funcionales. Tecnología a pedir de boca
Casos y Rostros Junio 18th, 2007
Yogures que se ofrecen con enriquecedoras sonrisas satisfechas, tras un tic tac del reloj. Jóvenes bebiendo refrescantes bebidas que además de quitar la sed, rejuvenecen y embellecen. Todo es posible. Comer y beber se ha transformado en un rito de salud y belleza. Yogures que favorecen el tránsito intestinal, vitamina A, C, E, margarinas con fitoesteroles para reducir el colesterol, bebidas con antioxidantes, cereales enriquecidos. Productos de todo tipo proliferan por las góndolas de los hipermercados. La publicidad y la salud se venden en envases de colores, packaging, y mucho marketing. Pero no solo eso. La ciencia nos depara más, mucho más. Los avances permitirán diseñar alimentos específicos para un individuo determinado y con la dieta disminuir el riesgo de desarrollar una enfermedad. Lo mismo crear alimentos con capacidad de suplir deficiencias nutricionales como una dieta completa. Si la tecnología navega en pos de la humanidad, ya no habrá desnutridos, ni hambre. Controversial o no, la tecnología aplicada a los alimentos tiene fervientes defensores y fervientes detractores. | Laura Federici
Technorati Tags: Alimentos, Alimentos funcionales, producción , Tecnología
Madre tierra
Los alimentos son la base de nuestra pirámide y sin ellos todas las células de nuestro cuerpo no lograrían obtener la energía necesaria para funcionar y desarrollar los procesos biológicos. Sabemos que la cultura apunta cada vez más a la alimentación como principal objetivo de salud y optimizar el perfecto funcionamiento del organismo.
Granjas orgánicas, huertas con cuidados manuales y sin aplicación de pesticidas y agentes químicos en su proceso, se desarrollan en la misma forma que avanza la tecnología que estudia y aplica la ciencia sobre los alimentos para optimizar su rendimiento o aumentarlo. Mejorar los productos, buscar las posibilidades dentro del alimento llevándolo más allá de su naturaleza.
En una sociedad donde escasean el tiempo para cocinar, aumenta el envejecimiento de la población y hay una preocupación creciente por la salud, surgen estás nuevas propuestas. Orgánicos o tecnológicamente desarrollados. La investigación crece y su desarrollo se intensifica. Pero el concepto de alimentos para la salud no es un concepto nuevo. Ya en China los efectos medicinales de la comida están documentados 1000 años antes de Cristo, e Hipócrates hace 2500 años, aconsejaba que “la alimentación sea tu única medicina y que la medicina sea tu alimentación”. Plantas medicinales, y alimentos para cada naturaleza del hombre están detallados también en India por el libro de Ayurveda. La salud puede lograrse combinando bien los alimentos necesarios para cada persona y sabiendo utilizarlos en el momento adecuado y en su justa medida.

Alimentos funcionales
Japón y EEUU son los países más desarrollados en alimentos funcionales. Las ventas de estos tipos de alimentos en el 2004 fueron de 18,5 billones de dólares. EEUU y Europa le siguen los pasos y el consumidor ya está preparado para aceptar esta nueva forma de entender la alimentación.
En Japón fueron el tercio del consumo global alimentario en 2005, en EEUU el 15% y en Europa el 10%. Son el gran filón de crecimiento de la industria alimentaria. Nestle, líder de alimentación mundial y pionera en estos alimentos, dice querer pasar de ser una compañía de alimentación a serlo de nutrición, salud y bienestar. La competencia y la competitividad hace que cada vez más empresas desarrollen e investiguen sobre la tecnología de los alimentos.
En los años 80, las autoridades japonesas tomaron conciencia de que para controlar los gastos en salud era necesario desarrollar alimentos que mejoraran la calidad de vida de la población. Es así como nace el concepto de alimentos funcionales, que en definitiva, son los mismos que se consumen en la dieta normal, pero a los que se les adicionan características específicas que proporcionan un beneficio para la salud además de su nutrición básica.
Europa ha sido el continente que ha demostrado más interés por el desarrollo de los alimentos funcionales. Hoy es sabida la relación entre dieta y la salud, por lo que la gente reconoce que un estilo de vida sano, incluida la dieta, puede contribuir a reducir el riesgo de padecer enfermedades.
¿Qué son, cómo son, qué hacen?
Alimentos funcionales son aquellos que son desarrollados no sólo por sus características nutricionales sino también para cumplir una función específica como puede ser el mejorar la salud y reducir el riesgo de contraer enfermedades. Para ello se les agregan componentes biológicamente activos, como minerales, vitaminas, ácidos grasos, fibra alimenticia o antioxidantes. Es un campo emergente de la ciencia de los alimentos. Algunos de estos son : huevos enriquecidos con ácidos grasos esenciales que ayudan a reducir el riesgo de afecciones cardíacas, leche y yogures fermentados con cultivos probióticos para facilitar la digestión, cereales con ácido fólico o margarinas con fitoesteroles que reducen el colesterol.
Van dirigidos principalmente a ciertos objetivos determinados. Los sectores más necesitados o sobreexigidos como pueden ser bebés, embarazadas o lactantes tienen en el mercado productos enriquecidos con hierro, yodo, ácido fólico, ácidos grasos, omega 3, omega 6, calcio, vitaminas A y D.
El grupo de diabéticos o personas con problemas de colesterol o deportistas, saben que cuentan con alimentos de bajo contenido energético, omega 3, ácido oleico, ricos en fibras y preparados para personas con mucho desgaste físico. Mujeres menopáusicas, personas estresadas o en proceso de envejecimiento, también se benefician con productos contra la oxidación como las vitaminas C y E, betacarotenos, selenio, zinc o productos que favorecen el sistema cardiovascular o que mejoran el tracto gastrointestinal: como yogures, probióticos, prebióticos, gingseng (excitante del sistema nervioso) o melisa (relajante).
Las empresas tienen nuevos horizontes. Se estudian alimentos cosméticos, desarrollados para mejorar la piel y su aspecto luminoso. Todos saben que la verdadera belleza se trasmite de dentro. Que mejor que por lo mismo que ingerimos llegar a la fuente misma de belleza.
Carreras especializadas
Así como crece el mercado crecen las investigaciones, crecen los técnicos, la maquinaria, los cuidados en todo el proceso de elaboración, empaque y embalaje. Bioquímicos, nutricionistas, ingenieros o químicos, no pueden satisfacer las necesidades de este sector. Las carreras tradicionales han tenido que crear nuevas carreras independientes que atiendan esta gran demanda de profesionales.
La tecnología de los alimentos es la ciencia que se encarga de estudiar y garantizar la calidad microbiológica, física y química de los productos en todas las partes del proceso de elaboración (proceso, empaque y embarque), así como durante la fase de cocinado de los mismos. Así como también desarrollar nuevos productos a través de la aplicación de novedosas tecnologías y la utilización de materias primas tradicionales y no tradicionales, dependiendo de las características del país y su población. Se trata de una ciencia diferente de la Nutrición.
La Ingeniería de los alimentos fue diseñada para que se cubra una gran parte del área alimentos, formando a los ingenieros alimentarios en distintas temáticas aplicables a la ciencia y tecnología de los alimentos y las interrelaciones entre ellas. De esta forma, los ingenieros alimentarios están capacitados para participar en actividades como operación, diseño y dirección de plantas de elaboración, procesos de transformación y conservación de alimentos, análisis y control de calidad de los alimentos. Desarrollo, selección y adaptación de tecnologías de producción.

Proceso de producción
Los procesos de producción deben cuidarse siempre respecto a la calidad nutricional de los alimentos, ya que ésta es una de las razones fundamentales por las que consumimos alimentos. Los alimentos enriquecidos son aquellos adicionados con el fin de corregir déficit naturales en capas de la población del país o en una región.
En el caso de estos alimentos lo que debe estudiarse cuidadosamente es en qué etapa del proceso de elaboración agregar el nutriente, de forma que sea lo más eficiente posible (que todo lo que se agrega quede en el alimento, o lo máximo posible). En función de las características del procesado del alimento, se estudia en qué etapa de la elaboración se realizará de forma de reducir las pérdidas del mismo en etapas posteriores. Es por esta razón que en la mayoría de los casos se adicionan los nutrientes en las últimas etapas de la elaboración. La leche y otros productos lácteos se utilizan como vector porque son alimentos consumidos por un amplio espectro de la población.
Esperemos que en un futuro no muy lejano, la alimentación pueda sostener el hambre del mundo. No solo para mejorar un aspecto de nosotros mismos, sino para actuar a nivel estructural sobre el hambre, la enfermedad, la ruta del abandono. Solo el tiempo dirá si la tecnología y los alimentos podrán unirse en busca de un mundo menos endémico, más vital.

Deja un Comentario