Como combatirlo con una alimentación adecuada

El estrés es parte de la vida cotidiana. Hoy en día padres, madres, hijos, jóvenes, adultos y hasta niños conviven con el estrés, que impulsa a las personas a crecer, cambiar, luchar, adaptarse o ceder. Todos los sucesos que vivimos diariamente causan algún tipo de estrés físico o psicológico.

El exceso de estrés (distress) en general provoca enfermedades del tipo cardiovascular, úlceras, alergias, asma, trastornos alimenticios, y varias enfermedades que se podrían evitar si tomamos en cuenta el poder de los alimentos en nuestra vida.

¿Por que existe una relación entre nutrición y estrés? Según la nutricionista de Nestlé del Uruguay, Lic. Luciana Lasus: “la nutrición afecta la eficacia con que el individuo enfrenta las exigencias físicas y mentales. Además, la mala nutrición estresa el cuerpo y la mente volviéndolo más susceptible a enfermedades. El estrés puede aumentar la necesidad de nutrientes, sobre todo el agudo, causado por eventos puntuales como infecciones, quemaduras, cirugías o trastornos emocionales”.

También nos aclara que existen alimentos que consumidos en exceso pueden ser estresantes, por ejemplo:

Azúcar: como tal el azúcar está en los alimentos, la agregada es por hábito. Para digerirla se requiere vitaminas del complejo B. El exceso de azúcar puede causar fatiga, irritabilidad, confusión, depresión. Los cambios de humor repentino de los niños y también la hiperactividad podrían tener relación con el exceso de azúcar.

Alcohol: suministra calorías vacías (sin nutrientes), interfiere en el metabolismo de las grasas, interfiere en la absorción de Vitaminas, B, D y A, disminuye algo el apetito y puede ocasionar hipoglicemia. Además, el alcohol puede causar enfermedades del hígado, letargo, anemia, fatiga, debilidad y falta de concentración.

Sodio:
El exceso de sal como tal u oculta en los alimentos, aumenta la presión arterial. Sumado a otros factores de estrés puede desencadenar enfermedad cardiovascular: infarto o accidente vascular.

Por otra parte, las dietas rígidas por largo tiempo, de menos de 1200 kcal diarias desencadenan procesos de supervivencia que consumen la masa muscular.

Luciana afirma que: “En un mundo en el que el estrés es materia común todos los días, debemos prestar atención a los alimentos que pueden colaborar a que llevemos una vida más saludable”. Un ejemplo son las frutas y verduras que por su composición de vitaminas y minerales es muy recomendable incluirlas en la alimentación de todos los días. “Consumir cereales integrales es muy importante porque aportan fibra, que optimiza el funcionamiento del intestino, regula el apetito y aporta vitaminas del grupo B. Desde el año pasado, todos los cereales de NESTLE contienen cereal integral, con lo cual es recomendable incluirlos en las dosis correctas en la dieta”, afirma la nutricionista.

Además, se debe hacer hincapié en el consumo de agua. Esta regula el equilibrio del organismo y lo recomendable es que se consuman de 2 a 3 litros diarios.

Por su parte, el cacao es naturalmente rico en antioxidantes, que protegen el envejecimiento celular. Una porción frecuente de chocolate es sin dudas un trocito más de buena salud y bienestar.

También estudios epidemiológicos realizados en la última década demuestran en forma consistente que el consumo de café se asocia con un menor riesgo de diabetes de tipo 2, de daño hepático y de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson. Los mecanismos involucrados en estos efectos protectores aún no se conocen con certeza, pero es probable que estén asociados también, con el alto contenido natural de antioxidantes del café.

Es bueno recordar que la mejor manera de convivir con el estrés es combinar una alimentación variada y natural con suficientes horas de sueño y ejercicio.



Deja un Comentario

blank
Cerrar
E-mail It