La zanahoria tiene indiscutibles propiedades nutritivas por su alto contenido de vitaminas y minerales. Además de contribuir a una buena visión y proteger las células de los radicales libres, también favorece el bronceado y suaviza la piel | MR

Razón tienen las abuelas cuando dicen que comer zanahoria es bueno para la vista. Su altísimo contenido de betacaroteno –que al ser procesado por el organismo se convierte en vitamina A– propicia una buena salud ocular. Otra de las grandes virtudes de este llamativo vegetal es su riqueza en vitaminas del grupo B y en vitamina E, lo cual lo convierte en un potente alimento antioxidante.

Si se trata de minerales, la zanahoria contiene también buenos niveles de potasio, y aporta en menor medida fósforo, magnesio, yodo y calcio; por ello, no es de extrañar que muchos la ensalcen como un poderoso alimento reconstituyente, que con frecuencia se aprovecha para reforzar la dieta de personas anémicas o con otras deficiencias nutricionales. También hay quienes la recomiendan para combatir la acidez estomacal y facilitar la digestión, o como recurso para aliviar diversas afecciones respiratorias.
Para los nutricionistas, la forma ideal de aprovechar todos sus nutrientes es comerla cruda, pues buena parte de ellos tiende a perderse durante la cocción. Por eso puede consumirse bien lavada y pelada; cortada en tiritas como aperitivo, o rallada como parte de una buena ensalada.

Por su color encendido, muchas preparaciones la incluyen para darle más vida a la presentación de los platos: de allí que también forme parte de cremas, guisos y guarniciones clásicas como el ratatouille. Cuando se trata de postres, la torta de zanahoria es una de las recetas que mejor se sirve de los azúcares naturales de este vegetal. En bebidas, el tradicional jugo 3 en 1 explota el poder vitamínico de la zanahoria en combinación con los jugos de naranja y remolacha, en un potente cóctel de nutrientes que infunde energía y vitalidad.

En la belleza, la zanahoria también es muy famosa por ser la precursora de un buen bronceado. Su consumo regular un mes antes de ir a la playa, en conjunto con la acción de la melanina –el pigmento que da color a la piel al entrar en contacto con los rayos ultravioleta– hace que el color del bronceado sea más uniforme y duradero. Además de ser un ingrediente recurrente en los productos asociados con la exposición solar, la zanahoria se utiliza frecuentemente en mascarillas faciales para mejorar la elasticidad del cutis. También se incluye en productos capilares para reparar melenas maltratadas.



Deja un Comentario

blank
Cerrar
E-mail It