Praga. La ciudad de las cien torres
Equipaje Julio 19th, 2007
También conocida como “corazón de Europa”, pues literalmente Praga está situada en el centro del Viejo Continente –aproximadamente a 600 km del Mar Báltico, 700 km del Mar del Norte, y 700 km del Adriático–, esta ciudad representa la simbiosis perfecta entre lo antiguo y lo moderno, el ayer y el hoy, el reflejo entre lo sagrado y lo profano | Yesmín Sánchez
Technorati Tags: República Checa, la ciudad dorada, Palacio Real de Praga, Patrimonio Mundial de la UNESCO , Plaza de la Ciudad Vieja, Praga, Týn
Situada a orillas del río Moldava, Praga es la capital de la República Checa, sus 1,2 millones de habitantes conviven en una ciudad cuyo centro histórico ha sido incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992.
A lo largo de su existencia, ha recibido numerosos nombres: “la ciudad dorada”, “la París de los años 20 en los años 90” y “la madre de todas las ciudades”.
Tal ha sido su calidad histórica y monumental que sirvió para que en el año 2000, la ciudad fuera incluida entre las capitales europeas de la cultura.
Rodeada de agua por sus cuatro costados, en sus casi 30 kilómetros de territorio está cruzado por 18 puentes y forma diversas islas.
Una historia marcada por la guerra y la paz
De manera alterna, la historia de esta ciudad ha estado marcada por el oscurantismo de la guerra y el esplendor de la paz.
Fundada en la última parte del siglo IX, Praga muy pronto se convirtió en el asentamiento de los reyes de Bohemia, algunos de los cuales reinaron como emperadores del Sacro Imperio Romano. La ciudad floreció durante el siglo XIV bajo el reinado de Carlos IV, quien ordenó la construcción de la Nueva ciudad.
Bohemia entró a formar parte de los dominios de los Habsburgo por lo que Praga fue capital de una provincia austríaca.
En el XIX la urbe vivió un despertar romántico y nacionalista y en 1918 se proclama la independencia de Checoslovaquia. En 1948 el estado quedó controlado por el Partido Comunista; un dominio que siempre chocó contra una ideología humanista.
En 1968 se produce la llamada Primavera de Praga, un intento de crear un “socialismo de rostro humano” aplastado por las fuerzas armadas del pacto de Varsovia.
En 1990 hubo de nuevo elecciones libres y tres años más tarde se dividió el país, creándose la Republica Checa.
Actualmente, Praga cuenta con ocho universidades incluyendo la Universidad Carolina, la más antigua de Centroeuropa, lo que da cuenta de que el esplendor de su historia ha fijado fuertes raíces en su cultura.
Ciudad dorada
Según el sitio oficial de la Oficina de Turismo de Praga, este atributo viene probablemente de la época de Carlos IV, rey checo y emperador alemán, cuando las torres del Castillo de Praga fueron doradas. Otra teoría dice que Praga fue denominada “la ciudad dorada” durante el reinado de Rodolfo II que apoyaba a los alquimistas en su búsqueda de una fórmula para fabricar oro.
Sea como sea, los lugares que lo confirman son muchos.
Plaza Wenceslao: En la zona moderna de Praga, cercana a la Ciudad Vieja, destaca la lujosa Plaza Wenceslao, que en el medioevo fue mercado de ganados y ahora es centro hotelero y comercial.
En uno de sus extremos está el Museo Nacional, típico de las construcciones del siglo XIX, entre el clasicismo y el renacentismo.
El Castillo de Praga: Su base es medieval. Aquí surgió en el siglo IX un fortín y una iglesia, en torno al cual fueron ampliándose dependencias: casas sencillas o palaciegas, patios, palacios y edificaciones religiosas.
Hoy, en el Castillo de Praga se pueden ver, principalmente, dentro de un recinto defensivo: La catedral, el palacio real, la basílica de San Jorge, el palacio Lobkowizk.
Desde el medioevo hasta la época de los Habsburgo, aquí residieron los mandatarios del estado. Aquí sigue estando el despacho presidencial checo.
Hoy son 500 torres
La gran cantidad de torres y miradores dio a Praga el apodo de “la ciudad de las cien torres”, hace ya varios siglos. Hoy en día su número oscila ya en alrededor de 500.
Catedral de San Vito: Aquí hubo una rotonda románica, donde pereció San Wenceslao, asesinado por su hermano.
En el siglo XIV se levantó una iglesia gótica por orden de Juan de Luxemburgo, siguiendo planos de Matías de Arras, arquitecto francés.
Como la mayoría de las catedrales del mundo la de Praga quedó inacabada. Comprendía la cabecera y terminaba a la altura de la gran torre. Fue terminada en el siglo XIX y XX, siguiendo el estilo gótico.
La portada, de dos airosas torres de 80 metros de altura, es del siglo XX. Tiene interesantes puertas de bronce. La torre más elevada, de unos 100 metros, es gótica y corresponde a la fachada primitiva.
La catedral ha sido dañada reiteradas veces en el transcurso de la agitada historia del país, y sufrió un gravísimo incendio en el siglo XVI.
Palacio Real de Praga: Desde el siglo XI este es un palacio sede de los príncipes y reyes del territorio. En su base es románico pero fue incorporando construcciones de épocas posteriores.
Aquí está el origen de la famosa guerra de los treinta años, pues fue en este edificio donde los revueltos protestantes defenestraron a unos gobernantes católicos de los Habsburgo, en 1618, dando origen a un sangriento conflicto que asoló a buena parte de Europa Central.
Plaza de la Ciudad Vieja: En esta plaza se vivieron rebeliones y decapitaciones en el siglo XVII; aquí se rebelaron contra los alemanes los patriotas en el 1945 y aquí se proclamó en 1990 el retorno del territorio a la democracia.
En la plaza está la Iglesia de San Nicolás, barroca, de la primera mitad del XVIII; y varios palacios de distintos períodos, del gótico al barroco, alguno de los cuales tienen destinos museísticos, así como el popular edificio del Ayuntamiento.
Entre lo más interesante, el palacio gótico de la Campana; la casa Storch; el templo de San Nicolás, de ampulosa portada; el Ayuntamiento, y la iglesia de Týn, que se asoma a la plaza, monumental, sobre unos edificios de menor porte.
La iglesia de Týn es la construcción gótica más notable de Praga, aunque fue terminada y remodelada en parte en estilo barroco.
Son especialmente llamativos los pináculos de las torres, que se asoman a la plaza de la Ciudad Vieja. En su interior está enterrado Tycho Brahe, el notable astrónomo.
Fuentes consultadas:
www.czechtourism.com/spa/es/docs/what-to-see/prague/index.html
www.wikipedia.org




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