Madres todoterreno
Portada Mayo 8th, 2008
¿De qué hablamos cuando utilizamos el concepto “madre moderna”? Algunos psiquiatras lo definen -y lo aplican- cuando se encuentran ante una mujer para la cual la maternidad ha pasado a ser una más de sus múltiples facetas. Estas mujeres conjugan en su quehacer cotidiano varias actividades y diversos roles, entre los cuales ser madres, jefas de hogar, profesionales y trabajadoras, son caras de una misma moneda. Paradójicamente, mientras esas facetas de desempeño les abren paso y las posicionan en la sociedad actual, la tasa de natalidad en Uruguay es cada vez más baja, y las mujeres retrasan cada vez más la concepción buscando cumplir ciertos objetivos antes de tener hijos
Texto: Patricia Pujol | Producción: Laura Federici | Fotografía: Daniel Cheico
Bien dicen que “madre hay una sola”, pero las hay de muy diversos roles. Algunas son empresarias, otras actrices, y también hay quienes se dedican a escribir y dar rienda suelta a su lado más creativo. Sala de Espera se entrevistó con tres mujeres que, siendo reconocidas en sus roles como profesionales, ejercen la maternidad desde distintos lugares y la conciben como una opción de la expresión de amor que marcó sus vidas.
Teresa Korondi tiene 41 años, de los cuales ha dedicado 17 a su vida profesional como publicista. Ya cumplió tres años como gerenta general de la agencia de publicidad McCann Ericksson en Uruguay. Es la madre de Olivia, de siete años. Teresa reconoció que, a su entender, el rol de “madre” ha cambiado conforme el paso del tiempo. “Antiguamente, ser madre-esposa-ama de casa era el rol principal de una mujer. Jóvenes de 15 años auguraban casamientos acomodados que les aseguraran que el rótulo de ‘solteronas’ no iba a ser para ellas. En esa cultura, muchas mujeres fueron haciendo su propio camino hasta forjar nuevos espacios donde demostrar sus habilidades y capacidades en diferentes disciplinas, como el arte y la ciencia. Con el paso de los años, hemos afianzado esa aptitud multifacética, asumiendo diferentes roles donde evidentemente la maternidad es uno de ellos, y de los más importantes”, sostuvo.
Según María Mendive, actriz de 40 años y directora de su propia escuela de teatro, el rol de la maternidad la ha acompañado desde su infancia. Es madre de Belén, de 15 años, y Federica, de nueve, y decidió serlo cuando sintió que estaba lista para “compartir su amor con mucha responsabilidad”. Pero reconoció que el rol de madre no sólo es el que se desarrolla con los hijos, sino que se ejerce también en otros vínculos donde el amor es el centro: “es la expresión de dar más amplia que conozco. En este caso, me importa como madre que mis hijas tengan herramientas para que se desarrollen como seres libres, pero también creo que una mujer puede ejercer la maternidad con sobrinos, hijos de otras personas o amistades”.
En tanto, Karina Danglada, comunicadora de 34 años, directora de la revista Padres e hijos, contó que su historia en relación a la maternidad atravesó un largo camino. Hoy día, tiene dos hijos, Agustín de 5 años y Rosina de 4, que apenas se llevan 10 meses. Se casó a los 21 años soñando con tener un hijo y tras muchos intentos fallidos decidió, junto a su pareja, andar el camino de la adopción, luego de la cuarta fertilización in-vitro sin éxito. Para la comunicadora “es bastante complicado saber hasta qué punto somos madres porque queremos o porque creemos que es la única forma de cumplir con una función femenina. A mi entender, ser madre se transformó en una elección, para dejar de ser parte de ese orden compulsivo de las cosas”, dijo. También destacó que la maternidad es “una vocación muy fuerte a la que se llega por diferentes caminos, y que como toda vocación, se puede plasmar en una profesión que necesita de fuerza, garra, valor y perseverancia”.
La experiencia de ser
Consultada por su experiencia personal, María recordó una anécdota que la relaciona con el nacimiento de su primera hija: “Después de hacer una prueba para la Escuela de Arte Dramático me fui al hospital a parirla. Casi nació en el escenario”, contó. Justo allí es donde María desarrolla su rol creativo y artístico. Si bien la actriz tiene claro que las prioridades cambiaron cuando sus hijas nacieron, remarcó que encuentra tiempo para disfrutar de ella misma, reunirse con amigos y compartir con su pareja. “Te transformás en una gran productora, porque administrás tareas y armás horarios todo el tiempo”, relató la actriz. Sin embargo, María reconoció que “las mujeres no estamos obligadas a ser madres, y decidir no serlo es también una opción más en la vida”.
En la misma vereda, Karina sostuvo que ha llegado a la conclusión de que ser madre es una elección que involucra a las personas de forma integral y “una vez ahí, la panza o el bebé, nos transforma en personas especiales que vemos la vida de una manera única”. La comunicadora agrega: “Cada hijo que tenemos nos compromete nuevamente con esta existencia. Sentimos que esa miniatura que parece tener que aprenderlo todo, en realidad es quien nos enseña a nosotros”, y concluyó: “estoy convencida de que yo tenía que ser la mamá de Agustín y Rosina. Aunque hayan nacido de otra panza, fueron engendrados en mi corazón”.
En tanto, Teresa contó que su decisión de ser madre fue compartida con su ex esposo, debido a que la idea fue “agrandar la familia y dejar una huella de amor”. Al momento en que nació Olivia, Teresa cambió su rutina. “Una nunca está preparada para ser madre y eso significa un crecimiento diario. En ese momento te das cuenta de que tenés la mayor responsabilidad de todas: una vida depende 100% de vos. Debes planificar mucho más que antes y definir horarios, compartir más tus tiempos y respetar espacios para cada actividad”. Sostiene que la clave es la “adaptabilidad”. Ella comparte con Olivia diversas tareas e incluso muchas veces la lleva a su oficina en horario de trabajo. “A mi hija le encanta la publicidad”, dijo. Pero entrecruzar trabajo con maternidad tampoco le impide a la publicista desarrollar actividades personales. “Me doy tiempo para hacer música, tocar guitarra, componer y hacer danza. Además, trato de salir y de disfrutar todo lo que se puede”.
Desafíos maternales
Sin embargo, las tres mujeres consultadas tienen distintas agendas. Mientras Teresa trabaja desde las 8 hasta las 17 horas, María dijo tener “la suerte” de trabajar por períodos de algunas horas al día, lo que le permite regresar a su casa en los “entretiempos”. “Creo en la cantidad y en la calidad de tiempo para brindarle a los hijos”, sostuvo la actriz, y contó que ser madre de una adolescente implicó que ella dejara de ser “la joven de la casa y comenzara a convivir como una adulta joven”.
Si bien a Karina le ha costado mucho acompasar los tiempos de producción creativa como comunicadora con su rol materno, cree haberlo logrado. “Manejar el tiempo de trabajo de acuerdo a las necesidades de mi familia fue costoso, pero hoy no lo sacrificaría por nada. Mi rol materno y mi rol profesional se enriquecen uno del otro”, afirmó.
Para Teresa, el mayor desafío que puede tener una madre del siglo XXI es “ayudar a crecer a los hijos en ámbitos de riesgo, debido a que la inseguridad e inestabilidad están a la orden del día. Las nuevas generaciones vienen con un gen de inconformismo y desidia terribles, no están preparados para ningún sacrificio. Allí el desafío es dar herramientas para que puedan desenvolverse con responsabilidad y prepararlos para que sean felices”, concluyó. María considera que siempre es un desafío plantearse la maternidad como opción, y resaltó el dejar de lado esa idea de que “los padres jóvenes tenemos que ser cancheros con los hijos y dejarlos hacer lo que quieran, porque en realidad debemos cuidarlos y ponerles límites, aunque creo que en estos tiempos que corren muchas veces los padres estamos muy ocupados”, sostuvo.
Karina afirma que los desafíos son diversos, y tienen mucho que ver con la conjugación entre calidad y cantidad de tiempo dedicado a los hijos. “Si bien las mujeres vivimos en un mundo muy competitivo, hemos ido ganando terreno y hoy competimos a nivel profesional sin diferencias de sexo. También somos libres de elegir, y en esa elección de ser madres creo que debemos tratar de ser las mejores. Mi mayor ambición es que mis hijos sean buenas personas”, asegura la comunicadora.
Alma mater
Según la definición de la Real Academia Española, el término madre viene del latin mater y significa “hembra que ha parido”. En tanto, otros documentos sostienen que la palabra “maternidad” no existía en el griego ni en el latín antiguo, debido a que fue creada por el clero en el siglo XII, como un vocablo antagónico al paternitas. Se cree que la noción de la femineidad hasta entrado el siglo XX estuvo asociada a la maternidad, mientras que el rol de la mujer estaba estrechamente ligado al mandato de la procreación. Hay autores que sostienen que hasta el VII milenio A.C (Neolítico), las comunidades humanas sobrevivían gracias a la caza, la recolección y la pesca, donde la mujer era considerada fuente de la vida. Pero esta imagen fue generada sin la presencia del hombre, sin la participación del varón en la concepción. Tiempo después, con la introducción de la agricultura y ganadería, este carácter “virginal” de la mujer se fue perdiendo, mientras se definen con más claridad los roles del hombre y la mujer. Así, hasta el siglo XVIII, momento en que la cultura occidental vivió la revolución industrial y con ella, la necesidad de contar con la mano de obra femenina, lo que provocó el vuelco de las mujeres al mundo al trabajo. Ya en el siglo XX, las guerras mundiales necesitaron a los hombres en las batallas y las mujeres quedaron a cargo de los hogares. Ese fue momento en el que la necesidad de dar pelea en los ambientes locales fue decisiva y las mujeres comenzaron a andar un nuevo camino sin retorno.
Agradecimientos: María Mendive-Teresa Korondi-Karina Danglada
Antropóloga Lic. Laura Pastorini: constelacionesuruguay@yahoo.com
Mayo 19th, 2008 a las 20:10
hola soy una joven de minatitlan, veracruz, mexico
mi nombre es judith danglada rodriguez buscando en internet encontre a esta pagina y me llamo la atencion el leer el nombre de karina danglada