Uruguayos for export. César Charlone.Retrato de un fotógrafo
Portada Marzo 12th, 2007
Comenzamos a sonar con “El dirigible”, hasta que “Whisky” nos llevó a Cannes, “Alma Mater” a Toulouse y a su actriz a Biarritz. Nuestro cine latinoamericano comienza a despegar. Ahora llega “El baño del Papa” que se acerca de nuevo al prestigioso balneario francés de Cannes. Porque nuestro cine lucha y puja por un lugar desde hace años. Eso es cierto. Antes era una utopía de pocos. Hoy una realidad de muchos más. El cine y los uruguayos que trabajan en esto saben que es un largo camino. Ya son decenas de películas las que se ruedan, producciones o coproducciones con presupuestos ajustados o no tanto, premios que demoran en entregarse, condiciones difíciles pero con un viento creativo y una fuerte presencia latinoamericana en el mundo.| Laura Federic | Fotografía cortesía de Laroux Cine-Imagen y César Charlone
Technorati Tags: Alma Mater, César Charlone, Ciudad de Dios, El cine uruguayo, El jardinero fiel, El Baño del Papa
Lo cierto es que el cine latinoamericano crece. El cine uruguayo crece. Los uruguayos dedicados al cine cada vez son más y mejor posicionados internacionalmente.
Pero este es un hombre aparte. Aparte, porque no viene de un “boom”, ni de una época de auge. Lleva ya más de treinta años subido a luces, cámaras y escenografías. César Charlone es un fotógrafo cinematográfico de amplia trayectoria. Directores como Stephen Frears, Tony Scott, Spike Lee o Fernando Meirelles, le ofrecen fotografíar sus películas. Los Angeles, las calles de San Francisco, los desiertos de Africa, la fría Canadá, las “favelas” de Río, la caótica San Pablo o un silencioso pueblo de nuestro interior, son sus escenarios. Recibe sin cesar propuestas e invitaciones, como la última participación como integrante del jurado en la Academia de Hollywood en los Oscar 2007.
Actualmente vive en San Pablo e integra la productora 02, una de las mejores de todo Brasil y está preparando junto a Fernando Meirelles su nuevo proyecto, entre Canadá y San Pablo.
Uno puede estar seguro que disfruta con su trabajo. Se da el permiso de elegir, de hacer lo que quiere, porque quiere y a su tiempo. Así, calmo y sin pausa desde su cotidiana San Pablo, charla con nosotros, con esa cercanía que tienen los grandes. Nos da, en este ratito, una clase maestra.
Gracias.
¿Cómo empezó tu pasión por la fotografía cinematográfica?
Vivía en un ambiente muy pictórico. Mi abuelo era crítico de arte. Mi padre se dedicaba a la televisión y a la puesta en escena de teatro. Todos estábamos de una forma u otra relacionados con el mundo de la imagen. Yo empecé con la foto como un hobby. El FotoClub fue mi escuela. Me fui apasionando con el laboratorio fotográfico, con todo el proceso de la imagen. Hacía preparatorio de Veterinaria de mañana, “ lo correcto” de hacer, y después la fotografía.
En los años 70, en plena movida hippie, hice un viaje a Brasil a dedo con una máquina fotográfica. Conocí un montón de gente, y un muchacho que estudiaba cine. Ese encuentro me cambió la vida. Me consiguió una beca para que estudiara en la Universidad de Belo Horizonte. Después de ahí a la fotografía cinematográfica fue un paso bastante decisivo. De ahí en más, fue todo muy rápido, volví, terminé los exámenes que me faltaban, y me fui a estudiar a la Escuela de Cine en Brasil.
¿Cómo es el proceso de dirigir la fotografía de una película? Como trabajás?
Depende mucho de cada director. Tengo un amigo mío, un director de fotografía que trabaja en Hong Kong, Chris Doyle, fotógrafo de Wong Kar-Wai que dice que los fotógrafos somos como las prostitutas, nos adaptamos a la fantasía de los clientes. Un director tiene un proyecto cinematográfico en mente y nosotros le vamos a poner eso en la pantalla. Es como una puesta en cámara, por así decirlo. Resolvemos la parte de cámara, las luces, los colores, los escenarios, lo narrativo. Es un arte grande, de mucha gente trabajando junta. Está el director de Arte que es el que va a construir los escenarios, pero el que va a filmar es el director de fotografía, va a ver los encuadres, la luz.
¿Cuánto trabajo hay en rodaje y cuanto en pos-producción?
Es un tema muy polémico hoy. El principio del negativo original, de la imagen original. Hoy en día la tecnología está permitiendo que uno haga lo que quiera con la imagen. Hace treinta años esto era impensable.
Antes se filmaba y había que tener el cuidado que las imágenes fueran próximas al resultado final. Ahora los nuevos medios están permitiendo que uno retoque, trabaje sobre el negativo. Estos nuevos medios pueden ayudar a reencuadrar una imagen, para mejorarla, para darle más calidad. Se hace muy polémico porque muchos colegas muy principistas, dicen que es una alteración de la obra autoral. A mi me parece muy rico. Uno cuando está haciendo la foto no tiene toda la conciencia de lo que va a quedar después, en el montaje de todo. Cuanto mas se parezca a materia prima que después se va a retocar, mejor. Hoy en día se está haciendo mucho en pos-producción. Nosotros filmamos, captamos la escena con la luz lo más parecida posible, lo más correcta posible. Después del rodaje, en el montaje, participamos en la posproducción en esa parte de retoque.
¿Cómo es hacer cine con proyectos de la magnitud de los que trabajaste?
A Fernando Meirelles lo llamaron para hacer “El jardinero fiel” porque en esos momentos estaba bastante comentada “Ciudad de Dios”. El productor y nosotros queríamos rodar en situaciones con gente real, muy próximas al documental, en las mismas locaciones. Fernando es muy fiel a su equipo y colaboradores. Rodamos en Africa, pero ya con una experiencia adquirida con “Ciudad de Dios”. Fue una extensión de lo que ya habíamos aprendido.
En Hollywood hay una fuerte presencia latinoamericana, tanto en dirección como en otras áreas. ¿A qué pensás que se debe esto?
En el caso de Hollywood siempre ha sido así. Siempre ha tenido los ojos abiertos a otras cinematografías para traer profesionales de otro lugar. Por ejemplo en el boom de cine italiano de los años sesenta, muchos directores se fueron a EEUU a filmar. Con los directores escandinavos, también sucedió un poco eso. Faltaba un poco el cine latinoamericano. Hay un interés ahora, hemos aprendido a filmar mucho y a hacer un tono de films más comprensibles y esto se refleja. Se puede ver en “Central do Brasil”, “Amores perros”, la misma “Babel”.
Ahora estás trabajando en un nuevo proyecto con Fernando Meirelles. ¿Qué nos podés anticipar de ese film?
Es un proyecto basado en el libro de José Saramago “Ensayo sobre la ceguera”. Es una película de un gran desafío. Está el guión literario, pero ahora estamos trabajando en como va ser, que cara va a tener. Ahora estoy en casa, buscando referencias, buscando fotos, releyendo el guión. Para mi trabajo y para mostrarle al director Fernando si está de acuerdo. Hacerse una idea si los colores van a estar realzados o suavizados, la estética de la foto… Trabajamos en como encontrarle la cara a la película.
Sobre el guión puedo decir que es bastante fiel al libro, claro que es una reducción, adaptarlo para hacerlo más cinematográfico. De hecho empieza como empieza la novela, un auto que se tira en el medio del tránsito y un hombre que se queda ciego. Lo que va ser con seguridad es que cuando la gente salga del cine, diga, “ah, el libro es mucho mejor”. Eso suele pasar.
Sabemos que hasta Spike Lee te llamó para trabajar con él. ¿Cómo ves que los mejores directores del momento se interesen en tu trabajo?
Con el éxito y la exposición que tuvo “Ciudad de Dios”, antes todavía de lo del Oscar, ésta se convirtió en una especie de película de culto en el medio cinematográfico. A partir de ahí me llegaron un par de invitaciones. La primera fue con Tony Scott, era una película muy comercial, lo interesante era el esquema hollywoodiano. Trabajando con él, me llegó la propuesta de Spike Lee, para hacer una cosa más autoral, en un largometraje para televisión. Mi agente me dijo que se lo explicara a Scott que entendió perfectamente. Me fui a trabajar con Spike Lee en el largometraje de una crónica de las calles de San Francisco. Después de esa me vinieron bastantes ofertas. El más importante e interesante fue el de Stephen Frears, con “La Reina”. Trabajamos bastante el guión y me pareció espectacular. La película refleja la calidad del guión. Pero yo venía de un rodaje con “El baño del papa” y el trabajo de este largometraje me alejaba mucho de mi familia, por lo que decidí no aceptar la propuesta. Como ésta, una buena cantidad de películas se me están ofreciendo.
Respecto a los mejores directores, yo pienso que los de cine independiente son siempre los más importantes. Stephen Frears es uno de los grandes directores, me costó mucho no trabajar con él. Fernando Meirelles es otro, por eso trabajo con él. Alfonso Cuarón, también es consistente, contundente.
Hay una cantidad de directores jóvenes muy interesantes.
Con el privilegio de integrar la Academia de los Oscar, ahora si te puedo preguntar ¿Qué votaste en los Oscar?
No, tampoco ahora es ético decirlo. Estaban bastantes justas las predicciones. Martín Scorsese, con el premio al mejor director es muy relativo. Es también el premio a su carrera por “Taxi driver”, por “Toro Salvaje”, por su amplia trayectoria. Como mejor película la de Scorsese estaba muy bien parada, igual que “La Reina”. El “Ultimo Rey de Escocia” es otra gran película que también me invitaron a hacer.
¿Cuál es tu último proyecto con Uruguay?
Yo salí de Uruguay en la década 70 y siempre queriendo volver. Viví en Uruguay del 90 al 96, pero se hacía muy poco cine todavía allá. Siempre con las ganas de hacer algo en Uruguay. Me llamó el director del “Baño del Papa” para que yo trabajara con él. El guión me gustó, me propuso la codirección para aportarle un poco mi experiencia. Yo llevo 30 años de moverme en rodajes. Trabajamos desde el guión, la selección de los actores, hasta traje un amigo desde Brasil para preparar a los actores.
El Baño del Papa es una historia verídica que pasa en Melo. El papa viajero va a dar una charla en beneficio del trabajo. La visita del Papa hizo crecer las expectativas del turismo que podía suponer su visita. Se crea una gran expectativa del pueblo, con 100 mil brasileros, entre tantos otros. Nada de eso sucede. La historia transcurre en este escenario.
¿Cómo ves el cine en Uruguay?
El cine latinoamericano empieza a despegar a nivel general. Algunas películas estadounidenses son hechas por latinoamericanos que viven allí. El cine uruguayo ha crecido mucho. Con sus altos y bajos. Pero el cine argentino es de toda Latinoamérica el más consistente. El que más me interesa. El cine uruguayo va en ese ómnibus del cine latinoamericano. Y eso está bueno.






Enero 29th, 2008 a las 18:58
Gracias por permitirme saber sobre mi amigo cesar charlone. les agradeceria me hiciesen llegar su Email o forma de localizarlo, somos amigos de la escuela internacional de cine de San Antonio de los Baños, Cuba.
les felicito por lo agradable y eficaz que resulta moverse en este, su espacio.