| Tacuarembó |
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| Redacción - Conociendo Uruguay | |||
| Jueves, 18 de Junio de 2009 06:44 | |||
![]() Una tierra indígenaEste departamento cuenta hoy con un fuerte desarrollo ganadero y forestal, además de ser un lugar donde la naturaleza surge con una intensidad salvaje. Monte nativo, quebradas, pozos de agua, fauna y flora otorgan al lugar una singular belleza y biodiversidad. Nuestro pasado indígena también tiene una marcada presencia en esta región, donde hay claras evidencias de estas civilizaciones y se llevan adelante varios proyectos de investigaciónPor Laura Federici - Fotos: www.aguaclara.com.uyEl peso de la tradición en Tacuarembó está representado en la famosa celebración de La Patria Gaucha, donde miles de caballos desfilan y se comparten fogones, fiestas, domas y bailes tradicionales con una fuerza viva que imprime el modo de vida de este Uruguay natural. Otro atractivo turístico para muchos amantes del “Zorzal criollo” es el Museo de Gardel y la casa donde vivió, donde se puede tener la versión secreta de los orígenes del mago del tango. Según Adrián Stagi, director de Ecotours, “mucho se sabe de las zonas turísticas más conocidas, pero Tacuarembó tiene lugares mágicos y de una riqueza natural única que a veces están más explotados por visitantes extranjeros que por los propios uruguayos.” El corazón del país late en la intensidad de este departamento, donde se puede descubrir y hacer turismo en éste, nuestro país, tierra de Gardel y Benedetti, entre tantos tacuaremboenses que han hecho y hacen de este terruño un horizonte al mundo. ![]() Cerritos indígenasTanto en zonas ya desarrolladas turísticamente como el Balneario Ipora o el Valle Edén, como en zonas aún desconocidas para muchos como Quebrada de los laureles o el Camino de los helechos, es indiscutible que Tacuarembó tiene una importante fuerza autóctona, atribuída a su pasado indígena y a la intensidad de su flora y fauna. El nombre Tacuarembó surge de la palabra Tacuaremboty, que significa río de los cañaverales o tacuarales. La palabra se descomopone en Ta: palo; Cua: agujero (palo con agujero: caña); rembo: retoño o vástago y ty, que es un sufijo que significa reunión de plantas o árboles. La influencia guaraní es indiscutible, donde muchos de los nombres de ríos o cerros (Batoví) refieren a esta lengua. Nuestro pasado aborigen muestra claras evidencias en el departamento. Los cerritos de indios son la memoria social de nuestros pueblos originarios, mientras que los hallazgos arqueológicos realizados en Tacuarembó dan testimonio de una realidad prehistórica rica y diversa. La creciente investigación arqueológica en esta región sugiere que existieron formas sociales complejas. La Amazonia, el litoral y planicie del Sur de Brasil, el Delta del Paraná y las tierras bajas uruguayas fueron escenarios donde se ensayaron procesos históricos de diferente naturaleza, los cuales llevaron al surgimiento de dichas formas sociales que dan testimonio de una realidad prehistórica más rica y diversa de lo que se sostenía. Según Camila Gianotti, arqueóloga especialista en estos temas, “los cerritos nos muestran un tipo de asentamiento semi permanente de comunidades indígenas que vivieron en los mismos lugares durante miles de años. Evidentemente no fueron el mismo grupo social, pero sí es muy significativo que siguieran utilizando los mismos espacios, construyendo y remodelando cerritos durante más de 3.000 años. También sabemos que las poblaciones prehistóricas de Tacuarembó mantenían una relación con el medio muy compleja, basada en el aprovechamiento estacional de diferentes recursos del monte, el bañado, la pesca y las praderas, y que, eventualmente, practicaban algún tipo de horticultura. Encontramos evidencias del cultivo de maíz, calabaza y porotos y el manejo de especies silvestres como la achira, palmeras y mburucuyá”. Los aportes generados desde las investigaciones arqueológicas y antropológicas no sólo ofrecen una visión distinta a la del indio salvaje, sino que aportan elementos contundentes para el patrimonio y la construcción histórica con base en una diversidad cultural. ![]() El gardelazo“… ya que insiste, uruguayo, nacido en Tacuarembó.” Carlos Gardel. El Telégrafo de Paysandú 25 de octubre de 1933.
Estos y tantos otros son los indicios de la historia que atestigua que Gardel sí era uruguayo y, además, de Tacuarembó. A 23 kilómetros del centro de la ciudad, por ruta 26 hacia el oeste, se encuentra Valle Edén, conocido turísticamente como uno de los paisajes mas atractivos del departamento, rodeado de espesa vegetación, sierras y abundante flora y fauna autóctona. El Cerro Cementerio, con sus tumbas horadadas en la piedra y el arroyo Tambores, nos anuncian que a escasos 2 kilómetros está la entrada a Valle Edén, por la avenida Carlos Gardel que conduce al puente colgante —ícono representativo del turismo departamental- y al Museo Carlos Gardel, donde se testimonia el nacimiento del cantante de tangos un 11 de diciembre de 1887. Mucha es la controversia acerca del origen de Carlos Gardel, donde una historia de secretos y ocultamientos develan muchos datos sobre el “zorzal criollo”. Según distintas investigaciones periodísticas, todo indica que Carlos Gardel nació en Tacuarembó en la estancia Santa Blanca, propiedad de quien habría sido su padre, el coronel Carlos Escayola, quien era el jefe político y de policía del Dpto. de Tacuarembó. Al parecer, el coronel tenía un amor oculto con la Sra. Juana Sghirla —ciudadana argentina y esposa del cónsul italiano, Juan Oliva-. Escayola, quien para estar cerca de su amor se casó con las tres hijas de Oliva y Sghirla, enviudó de todos sus matrimonios. Según cuenta la investigación, el coronel, mientras estuvo casado con su segunda esposa, mantuvo relaciones adúlteras con su cuñada menor de edad (tercera hija de Juana Sghirla), llamada María Lelia. El prestigio social y político de todos los personajes que componen esta historia hizo que el hecho se ocultara celosamente, ya fuese por respeto o por temor a la figura del coronel Escayola. Siendo menor de edad, María Lelia fue llevada a la estancia Santa Blanca, donde dio a luz a un varón. El niño fue entregado a una criada de la estancia de origen francés llamada Berta Gardes, quien le otorgó el apellido a “Carlos” y luego de unos años emigró a la Argentina. El resto de la historia deja de ser oculta y pasa a ser parte de todas las biografías de este cantor de cantores. Casas pintadasSan Gregorio de Polanco es una ciudad inmersa en el color. En 1993, 48 artistas de los talleres más prestigiosos del Uruguay dieron comienzo a la “pintada” de muros y fachadas, tarea que tuvo una duración de seis días, al término de la cual quedaron libradas a la admiración de lugareños y visitantes 26 obras pictóricas, que dieron fin con la monotonía urbanística del lugar. Se le llamó “la semana de la creación” porque San Gregorio tiene un aire bohemio en cada una de sus calles. Esta “península”, rodeada de límpidas y azules aguas y espejo de hermosos atardeceres, tiene su origen en la construcción de la Represa Gabriel Terra, en 1945. Con la represa se forma el lago, ocasionando la inundación de las zonas bajas de San Gregorio, por lo que quedó el pueblo en el lomo de una cuchilla, rodeado de agua. El Río Negro enmarca esta zona con una magia natural y un aire a descanso y silencio. Su fundación data del Gobierno de Giró, quien autoriza su creación al General Gregorio Suárez, que adjudica solares a viudas e hijos de los combatientes de la Guerra Grande (1836-1851). Su población comenzó a establecerse sobre el antiguo paso del Río hace unos 200 años atrás, con el afincamiento de Andrés de Polanco con su depósito de cuero, a quien se le atribuye el nombre del viejo paso. La población se fue ampliando con la llegada a finales del siglo XIX de agricultores italianos; a comienzos del siglo XX, de comerciantes sirio-libaneses y en la década de los años treinta de inmigrantes españoles, que se dedicaron a la pesca. En poco tiempo se transformó en un centro de servicios para una amplia zona ganadera. Actualmente cuenta con una población aproximada de 3000 habitantes. El frecuente hallazgo de flechas y boleadoras permite establecer la presencia de indígenas; de ahí la expresión de que el Río Negro fue “el Hum de los Charrúas” (Río de los charrúas). Visitantes y lugareños no sólo cuentan con un lugar de ensueño para el disfrute en paz y en armonía con el entorno de la zona balnearia; el aficionado a la pesca también encuentra en el lago una fuente inagotable de pejerreyes, bagres y tarariras. En tanto, los aficionados a los deportes acuáticos cuentan con las instalaciones y los medios para la práctica del remo, esquí, surf y natación. Además, pueden tener la oportunidad de participar o presenciar competencias náuticas motorizadas. Este es sólo un acercamiento al corazón del país. Mucho hay por recorrer y subir, atravesar monte autóctono, pozos de agua cristalina, helechos y ruinas indígenas. Mucho hay para contar de la mano de entusiastas guías de ecoturismo, quienes nos mostrarán cuanta belleza escondida tiene nuestro país. Fuentes: www.presidencia.gub.uy www.tacuy.com.uy www.welcomeuruguay.com Adrian Stagi — Director Ecotours viajes TacuarembóEs el Departamento con mayor extensión territorial de Uruguay, con 15.969 kilómetros cuadrados. Su Población es de aproximadamente 85.000 habitantes. Su capital, Tacuarembó, cuenta con una población aproximada a 46.000 habitantes. San Gregorio de PolancoLa Ciudad de San Gregorio de Polanco se encuentra situada al sur del Departamento de Tacuarembó, a orillas del Río Negro, a 130 kilómetros de la Ciudad de Paso de los Toros y 140 kilómetros de la Ciudad de Tacuarembó, cuyo acceso es por Ruta 43, a la altura del kilómetro 306 de Ruta Nacional Nº 5. AlojamientoTacuarembó:Hotel Carlos Gardel Hotel Central Hotel Tacuarembó San Gregorio de Polanco:Hotel Los Médanos Posada Buena Vista Cabañas de Carlín La Casona Apart Hotel Vea la revista en el formato impreso
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| Última actualización el Jueves, 18 de Junio de 2009 18:25 |
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