| ¿Cuánto pensamos en el pie de nuestro bebé? |
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| Redacción - Cuerpos y Mentes | |||
| Jueves, 18 de Junio de 2009 06:44 | |||
![]() Cuando llega un bebé a la familia e imaginamos el ajuar a comprar, siempre nos queda un vacío: sus pies. Debemos estar muy atentos a qué tipo de calzado pondremos a ese piecito y cómo cortar sus uñas, pues desde temprana edad estaremos condicionando en gran parte la salud de estas extremidades y preparándolos para la marchaLa pielLa piel del bebé es muy delicada y la mejor caricia para sus pies es tenerlos bien cuidados. Debemos lavarlos con jabón neutro y secarlos cuidadosamente; si es necesario, emplée cotonetes entre los deditos, para evitar cualquier tipo de humedad excesiva. Corte de uñasEl corte de uñas del bebé es muy importante: debe ser recto, sin cortes en los bordes que alteren la normal forma de la uña. Muchas veces se produce una inflamación en el borde del primer dedo (granuloma) que debe ser atendida a la brevedad, consultando al Técnico en Podología que lo tratará y enseñará a realizar un correcto corte de la uña. El calzadoLos niños pequeños, hasta la edad en la que empiezan a gatear, no deben estar calzados con zapatos. Si es preciso, para protegerles del frío use calcetines “no apretados”. No deben emplearse zapatos en niños que no caminen. Gateo: El calzado debe ser flexible, con suela blanda y elástica, de un grosor de unos 3 milímetros. Debe tener protección tanto en la puntera como en el talón. Marcha: Debe usar zapatos de materiales transpirables y pieles flexibles, con cierres que sujeten pero que no presionen. El calzado debe tener siempre mayor longitud que el pie (aproximadamente de 1 a 1,5 centímetros más grande que el dedo más largo). Tampoco debe ser más grande de la cuenta, pues provocaría mayor dificultad y cansancio al caminar. Durante toda la infancia, los zapatos deben cambiarse con frecuencia por otros más apropiados para el tamaño del pie, incluso cada 2 a 3 meses. No es recomendable el traspaso de zapatos usados entre hermanos. El zapato no debe molestar al usarlo, aunque sea nuevo. Si en poco tiempo la suela se desgasta anormalmente, se debe realizar un estudio de los pies para descartar deformidades. Las botas, por lo general, tienen una caña dura e impiden la correcta movilización de la articulación del tobillo, por lo que no es aconsejable su uso en ningún caso. Sólo son recomendables las botitas de caña baja y de material blando y flexible, para evitar que el niño se descalce al caminar. Tacón: Su altura debe ser de entre 6 y 9 milímetros hasta los 3 años. Debe tener forma recta en su parte delantera, sin prolongaciones o añadidos hacia la puntera del zapato. Puntera: Debe ser ancha y alta, que permita el movimiento de los dedos, y reforzada Contrafuerte: Se llama así a la parte del zapato que cubre por detrás y por los lados el talón. Su altura no debe llegar hasta los tobillos. Suela: Preferiblemente de cuero de buena calidad (en su defecto, de goma), fina y flexible a nivel de la articulación de los dedos con el resto del pie. Plantilla: De piel o badana, sin ningún tipo de almohadillas o bóvedas “correctoras”. Recuerde: sus pies también forman parte de su salud. Vea la revista en el formato impreso
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| Última actualización el Jueves, 18 de Junio de 2009 18:25 |