Cremoso y refrescante, este lácteo es uno de los alimentos más favorables para el organismo porque fortalece el sistema digestivo, el inmune y el óseo. Los expertos aconsejan consumirlo descremado y con poca azúcar
Por Magaly RodríguezEl yogur es el resultado de la adición de cultivos de ciertas bacterias a la leche. El sitio web WHFoods.com explica que la transformación de la lactosa -el azúcar de la leche- a ácido láctico es lo que le da al yogur su sabor acidulado y su textura cuajada. Esta cualidad se refleja en su nombre original, yoghurmak, que significa espesar.
Es uno de los lácteos más beneficiosos para la salud, sobre todo, en estado descremado. Su contenido de calcio lo convierte en un alimento ideal para fortalecer los huesos y combatir la osteoporosis. Es también rico en yodo, fósforo, varias vitaminas del complejo B, zinc y potasio. Una de sus ventajas más conocidas es su función como alimento regulador de la flora intestinal: sus lactobacilos propician la armonía bacteriana del colon.
También se le han atribuido efectos positivos contra la hipertensión arterial. Según el American Journal of Clinical Nutrition, quienes comen dos o más porciones de lácteos descremados reducen 54% su riesgo de desarrollar tensión alta. Su aporte de vitaminas fortalece el sistema inmune. Otros estudios afirman que sus lactobacilos son potencialmente beneficiosos para prevenir la aparición de infecciones vaginales.
El yogur no sólo puede utilizarse como ingrediente de helados y otros postres fríos. En la cocina turca también se usa al natural - sin endulzar- como aderezo de ensaladas y carnes, al mezclarse con especias, hierbas y vegetales como el pepino. Se le considera un buen sustituto de la mayonesa como base de salsas y dips, entre quienes necesitan moderar su consumo de grasas y calorías.
Los nutricionistas señalan que para obtener su máximo potencial nutritivo, debe ser descremado y con poca azúcar. Más que elegir yogures con mermelada de fruta incorporada, recomiendan adquirirlo en versión natural para añadirle en casa frutas frescas y un poco de edulcorante en caso necesario. Se calcula que una taza de yogur bajo en grasas equivale a unas 155 calorías.
El sitio web WHFoods.com advierte que algunos fabricantes de yogur pasteurizan sus productos. Este proceso, si bien elimina las bacterias potencialmente perjudiciales, también acaba con las bacterias beneficiosas del ácido láctico en el alimento y reduce sus beneficios para la salud. Para aprovechar al máximo la acción de estos microorganismos, toca buscar los que especifiquen en la etiqueta “cultivos vivos activos”. Un yogur promedio - si se mantiene refrigerado en su envase original y sin destapar - puede mantenerse fresco incluso una semana después de su fecha de vencimiento.
Revive la experiencia del Impreso On-line| < Prev | Próximo > |
|---|




General




