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Pequeño Universo

“La semilla es el principio y el fin, simboliza la multiplicación y la dispersión, la continuación y la innovación, la sobrevivencia, la renovación y el renacimiento”. W. Heidercker- Biólogo

Sólo basta aceptar que la frondosidad y belleza del planeta surgió de una unidad mínima de existencia para comprender que cualquier acción, por más pequeña que parezca, si está inspirada desde el alma para el beneficio de todos los seres, será una obra noble, un ejemplo de grandeza capaz de enseñar las maravillas que, cuando nos lo proponemos, somos capaces de crear.

Por Paola Cortés

Según cuenta la historia, los medios de vida 20.000 años atrás eran la caza, la pesca y la recolección. Dado que los lugares habitados podían verse desprovistos de lo necesario para un buen abastecimiento, las comunidades no tenían más opción que la de mantener una vida nómade. Debían ir tras lo que les permitiera la supervivencia y no fue sino hasta hace unos 10.000 años que el hombre descubrió qué le era posible sembrar, lo que antes solamente cosechaba. Este descubrimiento, cambió el modo de vida por completo, porque a partir de entonces, fue posible asentarse en un solo lugar y vivir del cultivo propio, con el que más adelante se comenzó a comercializar. Con el transcurso del tiempo, este avance en las comunidades hizo que la tarea de conseguir el alimento ya no fuera una ocupación a tiempo completo, ya que se había encontrado el medio perfecto para una producción constante.

El potencial de la semilla

De acuerdo a la botánica, la semilla es el componente de una fruta que alberga el embrión que puede derivar en una planta. Es además el grano que producen los vegetales que genera otros ejemplares. En otras palabras, la semilla es la vida latente de cada especie, que una vez que encuentra un medio seguro para nacer, inicia un nuevo ciclo de vida para propagarse.

La semilla contiene la información del universo en su interior y tiene todas las posibilidades, esperando el despertar. A diferencia de los animales, no puede ir en busca de los mejores ambientes para vivir, sin embargo, ha evolucionado para saber cuándo y en qué circunstancias germinar, sabe cómo beneficiarse de las fuentes de energía naturales y qué tomar de la tierra para crecer. Su inteligencia es tal, que de no encontrar las condiciones apropiadas, como humedad, oxígeno y temperatura, su interior permanece inactivo, de manera que no se arriesga a nacer donde las posibilidades de sobrevivir son pocas o nulas.

Hablar del potencial de la semilla es reflexionar sobre el magnífico hecho de que la misma, puede ser utilizada para el consumo directo, ya que es una importante fuente de nutrientes para el organismo, puede convertirse en fruto o vegetal para alimentar una población y puede ser planta, que las hay de todos los tipos, incluso medicinales. Pero además, una pequeña semilla puede dar origen a un inmenso bosque y esparcirse mientras “viste” de verde la superficie de la Tierra y gracias a eso, generar un ecosistema esencial para el medio ambiente y para todo ser vivo.

Sustento humano

Las plantas ocupan un 80% de la dieta y nutrición de los seres humanos, por lo que, las semillas son consideradas la base principal para el sustento de la población mundial. La información genética de las especies agrícolas se conserva gracias a ellas y se dice que la seguridad alimentaria depende de la preservación de las mismas. Por esta razón existe lo que se conoce como Banco Mundial de Semillas de Svalbard, en Noruega, que es una bóveda subterránea de semillas de miles de plantas de cultivo de todo el planeta. Este banco, que resiste terremotos, impactos de bombas nucleares, etc., fue creado para salvaguardar la biodiversidad de las especies de cultivos que sirven como alimento en caso de una catástrofe mundial.

Plantar semillas y sembrar conciencia.

Miles de años atrás, las antiguas civilizaciones dieron un vuelco significativo en sus vidas gracias al conocimiento sobre los cultivos. Desde ese entonces las comunidades en general, se han beneficiado gracias a los que continúan dedicándose a la agricultura. No obstante, en estos últimos tiempos, tanto el consumo como el cultivo propio de semillas están siendo de mayor interés, dado que cada día hay más conciencia sobre los beneficios de una alimentación saludable, derivada de productos 100% orgánicos. Este fenómeno invita a recuperar la memoria ancestral, para recibir de la naturaleza lo que sea necesario para el bienestar, ya sea nutrición, medicina o belleza. De la misma forma, se le retribuye a la tierra a través de un aumento en las plantaciones y el cuidado, que en la actualidad, resulta absolutamente imprescindible para la conservación del planeta.

Cultivar una semilla puede parecer poco, sin embargo para esa semilla, brindar su máximo potencial es todo el sentido de su vida, y para los que habitamos en la Tierra es la chance que cada uno tiene de contribuir a la creación de un mundo mejor.

Desde el 1 de febrero hasta el 30 de diciembre del 2017 el Jardín Botánico estará entregando semillas (Flora Nativa, Orgánicas y exóticas) para el cultivo de forma gratuita. La idea es fomentar la interacción con la naturaleza y generar conciencia sobre el cultivo y manejo de las distintas especies.

El horario para retirar las semillas es de lunes a viernes de 10 a 16 hrs.

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