viernes, octubre 20, 2017
últimas noticias
Inicio | Portada | Niré Collazo

Niré Collazo

Narradora oral

Montevideo ¿Cuándo y cómo decidiste dedicarte a lo que hacés?

La narración oral de cuentos e historias, arte al que me dedico, llegó a mi vida en forma inesperada, aunque en el inconsciente muy deseada. Desde pequeña me gustó estar “con”, bailando primero en muchos de los teatros de Montevideo e interior, apareciendo en carnaval a los 11 años. Bailar es otra forma de contar una historia, de interpretar, de sentir. Pero fue después de muchos años, cursando la Cátedra de Literatura Infantil y Juvenil Universal e Iberoamericana, que la Dra. Sylvia Puentes de Oyenard me invitó a integrarme al Club de narradores Dora Pastoriza de Etchebarne. Gustosa acepté, luego cruzamos al 1º encuentro de narradores orales, cuenteros y cuentacuentos en la feria del libro de Buenos Aires y cuando regresé ya venía decidida, me dedicaría a contar cuentos.

¿Qué es ser activista, si es que te consideras así?

Ser activista, como lo dice la palabra es estar activa con una meta bien definida, estar comprometida con la sociedad toda. Trabajar con responsabilidad por una causa, mirando la meta que hemos trazado e ir cumpliendo los objetivos. Ser tenaz, no bajar los brazos, ser positiva, trabajar con alegría y practicar la generosidad, proporcionando información y creando espacios, en mi caso, para otros narradores orales. Afirmo y sostengo que los narradores orales somos factor de cambio social, contamos para lograr la paz y para esto trabajo con pasión.

¿En qué momento de tu trabajo decidiste relacionarte con temas comunitarios?

La narración oral en su esencia ayuda al otro: en momentos de duelo, crisis, enfermedad, soledad, por nombrar algunos casos. Un cuento colabora a sobrellevar mejor un problema.

De pequeña en mi hogar se practicaba naturalmente la solidaridad y el voluntariado. Elaboré mi vida en torno a esos valores junto a los cuentos. Con el correr del tiempo, estos serían una gran herramienta para trabajar en temas comunitarios. De dónde me llamen para apoyar allá voy con mis historias y mis talleres. Hace años con Fundación Ser en Hospital Pereira Rosell, en granja con niños con droga, en cárcel, hogares de INAU, hogares de adultos mayores, niños con cáncer, organizaciones que lo necesiten. Todos merecen escuchar y ser transportados, aunque sea por 5 minutos, a un mundo mejor. El cuento logra milagros.

¿Cómo es el día a día de la actividad?

Depende de la época del año. Hace muy poco que tomo vacaciones en verano para dedicar y disfrutar de hijos y nietos. De marzo a noviembre la actividad es muy intensa. Los domingos planifico la semana, lo que me permite hacer muchas actividades con tranquilidad. Llevo una agenda detallada.

En un día de mayo, por ejemplo, me levando muy temprano, cuento a las 10:00 horasv y a las 14:00 en colegios o escuelas, luego grabo en CX30 La Radio y de 18:30 a 21:00 imparto taller de narración oral en mi escuela Caszacuento que funciona desde hace 13 años en el Teatro Solís. Todos los días salgo muy temprano y regreso a las 22:00 a casa, feliz y agradecida por trabajar de lo que amo y en lugares donde me hacen sentir tan bien.

¿Cuál es tu lucha?

Simplemente me esfuerzo, trabajo, insisto, apuesto a la narración como forma de vivir mejor y eso es lo que deseo y trato de transmitir a cada lugar que asisto. Los cuentos son una fantástica herramienta para una sana comunicación.

Mi lucha terminará cuando se entienda que no se necesitan armas, se necesita “la palabra”

¿De qué forma crees que lo que haces puede ayudar a hacer de este un mundo mejor?

Digamos que siempre sugiero empezar por casa. Por eso la forma que propongo es trabajar con las familias, en el aula, en el patio del recreo, donde se disponga de lugar para escucharnos. Ir sembrando es la tarea. Recuerdo a Gianni Rodari cuando dice que la palabra es como piedra lanzada al río, forma círculos que se expanden. Esta imagen es la que me gustaría que sucediera con la palabra.

¿Qué impulso te gustaría dejar activado para que otras sigan tus pasos?

Hace trece años que Caszacuento, escuela de narración oral funciona en el Teatro Solís. Este año he logrado armar un excelente equipo de docentes especializados en diferentes áreas que aportan al arte de narrar. Delegando, formando y capacitando, dejar activada la escuela de narración, de tal manera que pueda funcionar igual o mejor aunque yo no esté. Multiplicar es mi misión.

Para este 2017 ya están programadas muchas actividades, para conocerlas los invito a visitar la web del Teatro Solís o el blog de Caszacuento http://blogs.montevideo.com.uy/caszacuento

Disfrute de la revista digital

Chequear también

La Semana del Documental DocMontevideo

La Semana del Documental es el espacio de exhibiciones del DocMontevideo, Encuentro Documental de las …

Once Tiros: Nos dijimos todo

El baile mueve la pista. Músicos y escenario se funden. Son la misma ola ascendente, …

Un comentario

  1. maria patricia pensado filippini

    me encamta tu labor que llena el alma, estoy en una etapa qiie preciso expresar emociones contenidas ..Estpy llegamdo a ti por Liliana Saibene mi terapeuts.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *