viernes, octubre 20, 2017
últimas noticias
Inicio | Sentidos | Habitantes | Una historia de Amor, capítulo estreno

Una historia de Amor, capítulo estreno

En el hemisferio Sur de la Madre Tierra, en el mes de junio, el otoño se transforma en invierno y un nuevo año comienza en el eterno ciclo sin fin. Como canta la banda sonora de la película El Rey León.

Por Alejandro Corchs

Para las culturas nativas americanas, el año nuevo se celebra en el ingreso del invierno, porque en este momento la fuerza vital ya retornó hacia adentro para fortalecerse ante el frío y la tempestad del afuera. Una vez adentro de la caverna interior, el ser humano debe aprender a darse el tiempo para escuchar y escucharse. Dentro de la diversidad de perspectivas humanas, podríamos centrar la escucha de formas diferentes: ¿Qué sueño será enviado por el Gran Espíritu para este año? ¿Qué ciclo me gustaría crear para este año? O podría dedicar mi tiempo de escucha para fortalecer mi presencia interior, y luego fluir con lo que la Vida me regale durante este año. O la forma en que tu creatividad se manifieste.

Lo seguro es que el nuevo ciclo nos espera con triunfos, fracasos y empates. Nos haremos ilusiones y nos desilusionaremos. Conquistaremos algunos planes, y en otros, por mucho que planifiquemos, lo inevitable nos derrotará con golpes inesperados. Planificar es bueno para mí, siempre y cuando preserve la flexibilidad de fluir con lo inesperado.

Es la aventura de estar vivo: comodines y golpes bajos, triunfos, empates y derrotas. Nada es en vano si obtenemos cada aprendizaje. Todo carece de sentido si no aprendemos de la experiencia. Para eso estamos en la escuela de la vida: para aprender. Con humildad y autocrítica nuestro aprendizaje es inevitable. Sin ellas, estamos condenados a la consagración del dolor, una y otra vez. Después de mi tercer fracaso, me daré cuenta de que yo tengo algo que ver con el resultado, aunque la mayoría de los seres humanos niegan la relación entre sus acciones y sus frutos, tapándose los ojos con las manos, como hace un niño pequeño cuando cree que se oculta del mundo.

Si en este nuevo ciclo no estamos disponibles a cuestionarnos a nosotros mismos, a nuestros sueños y a nuestras maneras de conquistarlos, seguiremos aprendiendo a través del dolor. Tanto en lo grupal como en lo individual, por ejemplo: si no asumimos que las sociedades en las que vivimos son una fábrica de genocidas, asesinos, violadores, corruptos, narcotraficantes, ladrones y torturadores, estamos condenados a seguir aprendiendo con dolor. Asumimos que estas sociedades generan personas que quieren construir un mundo mejor para todos, pero negamos que esta forma de organización social también genera, y cada día genera más, personas que quieren destruir a este modo de vida y sus integrantes. ¿Y por qué lo quieren destruir y no eligen otra cosa? Muy fácil: por lo que esta forma de vida les hizo. Cada asesino y cada violador, nació siendo un bebé puro. Un hermoso bebé al que su familia, la sociedad o ambas, le hizo cosas tremendas y lo transformó en un monstruo.

A nuestras sociedades no les falta tecnología ni abundancia. A nuestras sociedades les falta Amor. Amor para vernos y encontrarnos con Amor. Amor para aprender a vivir con Amor. Este ejemplo no tiene la intención de querer convencerte de que ames a los demás. ¿Por qué otra persona se merecería que la trataras con más cariño que a ti mismo?

Antes de salir a enderezar el mundo te voy a dar una ardua tarea: enderezarte a ti mismo”

Buda

Estas líneas son una invitación para que en este nuevo ciclo que comienza, elijas lo que elijas, “ganes o pierdas”, te puedas ver con Amor.

Para que en los momentos de derrota te animes a buscar ayuda, y lo hagas con Amor.

Para que en los momentos de victoria te animes a ayudar, y lo hagas con Amor.

Para que en los momentos de aburrimiento te animes a jugar, y lo hagas con Amor.

Porque esa es la principal lección que la escuela de la vida nos quiere recordar, una y otra vez, aprender a vivir con Amor hacia mí mismo. Luego de inundarme, desbordaré Amor, pero siempre será desde adentro hacia afuera.

Eso a lo que llamamos “realidad” siempre se presentará como el peor momento de la humanidad.

Eso a lo que llamamos “realidad”siempre te invitará a conseguir afuera lo que te falta adentro.

Eso a lo que llamamos “realidad” siempre nos pondrá obstáculos y cáscaras de banana, para que zafemos de hacernos cargo de lo que nos pasa en el corazón.

Eso a lo que llamamos “realidad” siempre hará su trabajo de separarnos de nosotros mismos.

Y solo lo consigue cuando dejamos de sentir el apoyo de la fuerza del Amor, en cada latido de nuestro corazón. Porque cada latido, late por Amor.

Vivir duele. El dolor es inevitable en la vida. Tenemos distintos cuentos de cómo llegó el dolor a cada uno de nosotros, pero el dolor llegó.

Te voy a contar una gran historia de Amor: “Aquí debería ir el nombre de cada uno de nosotros”.

Ya que la aventura de Ser Humano es transformar un gran dolor en canción. Un nuevo capítulo del ciclo de la vida te da la oportunidad para develar la trama de la gran historia de Amor que habita en ti. Cuando hayas amado a todas tus partes adentro, lograrás amar a todas tus partes afuera, pero lo más importante es que vivirás sostenido por la fuerza del Amor. En ese estado la vida se percibe como dijo el indígena anónimo: “A todas partes donde fui, solo encontré amigos”.

Con todo cariño,

Alejandro.

PD: ¡Feliz año nuevo!

Disfrute de la revista Digital

Chequear también

El equilibrista

La palabra infinito, que describe una de las cualidades del Espíritu, es muy difícil de …

Abrazar mi humanidad

Este mes de mayo no es un mayo cualquiera para mí. En Uruguay todos los …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *